Seguidores

martes, 19 de octubre de 2010

¡Cómo si fueramos unos animales!

Hoy voy a dedicar mi entrada ha hablar sobre algo a lo que mi profesor en sus explicaciones alude con gran frecuencia, por lo que a mi me ha dado por investigar y querer conocer algo mas sobre el tema. Pues bien después de leer mucho sobre este asunto me he animado a publicar es te articulo en el que intentaré "aclarar" en que consiste cerebro reptiliano.


A lo largo de su evolución, el cerebro humano adquirió tres componentes que fueron surgiendo y superponiéndose:
  Estos son, de más antiguo a mas nuevo:
  1. El arquipálio o cerebro primitivo. Se dice que corresponde al cerebro reptiliano, también llamado complejo-R por el neuro científico Paul MacLean.
  2. Cerebro intermedio. Se dice que corresponde al cerebro de los mamíferos inferiores.
  3. En la capa superior está el neopálio, también llamado cerebro superior o racional, comprendiendo la mayor parte de los dos hemisferios cerebrales y algunos grupos neuronales subcorticales. Este último solo es compartido por los mamíferos superiores, incluyendo a los primates y al hombre. 
PALEOENCÉFALO o cerebro reptiliano 
La parte de nuestro cerebro que es más primitiva es el hoy llamado cerebro reptiliano. Esta parte del cerebro está formada por los ganglios basales, el tallo cerebral y el sistema reticular. Es esa parte en la que estoy mientras me ocupo de cosas puntuales: fregar, lavar o coser. Alojado en el tronco cerebral, es la parte más antigua del cerebro y se desarrolló hace unos 500 millones de años. Se encuentra presente primordialmente en los reptiles.
Este cerebro no está en capacidad de pensar, ni de sentir; su función es la de actuar, cuando el estado del organismo así lo demanda. El complejo reptiliano, en los seres humanos, incluye conductas que se asemejan a los rituales animales como el anidarse o aparearse. La conducta animal e instintiva está en gran medida controlada por esta área del cerebro.
Se trata de un tipo de conducta instintiva programada y poderosa y, por lo tanto, es muy resistente al cambio. Es el impulso por la supervivencia: comer, beber, temperatura corporal, sexo, territorialidad, necesidad de cobijo, de protección… Es un cerebro funcional, territorial, responsable de conservar la vida y el que es capaz de cometer las mayores atrocidades. No piensa ni siente emociones, es pura impulsividad.
Es el responsable de la conducta automática o programada, tales como las que se refieren a la preservación de la especie y a los cambios fisiológicos necesarios para la sobrevivencia.
En conclusión: este cerebro se caracteriza por la acción. El cerebro  reptiliano controla la respiración, el ritmo cardíaco, la presión sanguínea e incluso colabora en la continua expansión-contracción de nuestros músculos. Este primer cerebro es sobre todo como un guardián de la vida, pues en él están los mayores sentidos de supervivencia y lucha. Además este primer cerebro es nuestro agente avisador de peligros para el cuerpo en general.
Las conductas de las personas calificadas como de psicópatas  y de paranoicos se ajustan a este patrón de conducta. En la psicopatía se juega el papel de depredador y en la paranoia el de presa. Es en este primer cerebro donde las adicciones son muy poderosas, tanto a algo como a alguien o a una forma de actuar. El cerebro reptil sustenta una parte de la mente inconsciente, donde se graba, se aloja y se desarrolla el Trauma Psicológico, aquello que determina la mayoría de miedos y fobias que conforman la mente reactiva, la cual, en algunas ocasiones, lleva al ser humano a comportarse como un animal salvaje
"Aun tenemos en nuestras cabezas estructuras cerebrales muy parecidas a las del caballo y el cocodrilo", dice el neurofisiólogo Paul MacLean.
Nuestro cerebro primitivo de reptil, que se remonta a más de doscientos millones de años en la evolución de nuestro género, aún rige y controla nuestros mecanismos.
Qué milagro más grande tener la oportunidad de ser animal. Cuanta belleza en reconocer su funcionamiento, sus rituales... que gusto cubrirte con su piel, sentir como siente,  latir cuando late, dejarte llevar por sus emociones. Sin lugar a dudas un tema apasionante que os anima a que lo estudies, por cierto una última pincelada este tema me ha traído al recuerdo una canción que aquí os dejo para que la escuchéis si queréis, además también os dejo un video que os explica y os amplia mi articulo.





1 comentario:

  1. Este artículo es excelente Isabel, sólo echo de menos alguna fuente, por lo demás ¡felicidades!

    ResponderEliminar